Dialéctica del amo y del esclavo – W.F. Hegel

kain-abel-1-540x720El Señorío

             El señor es la conciencia que es para sí, pero ya sólo el concepto de ésta, sino conciencia que es para sí, la cual es mediada consigo por otra conciencia, a saber, por una a cuya esencia pertenece el estar sintetizada con ser autónomo con la coseidad en general. El señor se relaciona en estos dos momentos con una cosa, como tal, como el objeto del apetito, y con la conciencia para la cual la cosa es lo esencial; y en la medida en que a) es como concepto de la autoconciencia relación inmediata del ser para sí, pero b) desde ahora a la vez como mediación o como un ser para sí que sólo es para sí a través de otro, entonces se relaciona a) inmediatamente con ambos y b) mediatamente con cada uno a través del otro. El señor se relaciona con el siervo mediatamente a través del ser autónomo; pues precisamente a esto está atenido el siervo; es su cadena, de la que no podía hacer abstracción en la lucha, y por eso se mostró dependiente, teniendo su autonomía en la coseidad. Pero el señor es el poder sobre este ser, porque mostró en la lucha que vale para él sólo como algo negativo; en la medida en que él es el poder sobre esto y este ser, empero, el poder sobre el otro, tiene en esta conclusión a este otro bajo él. Igualmente se relaciona el señor mediatamente a través del siervo con la cosa; el siervo se relaciona, como autoconciencia en general, con la cosa también negativamente y la suprime; pero es a la vez autónoma para él, y por eso no puede llegar a término con ella a través del negar hasta la aniquilación, o bien sólo la trabaja. Por el contrario, el señor deviene a través de esta mediación la relación inmediata como la negación pura de aquélla o el goce; lo que no consiguió el deseo lo consigue él, llegar a término con ella y satisfacerse en el goce. El deseo no consiguió esto a causa de la autonomía de la cosa; pero el señor, que ha deslizado entre sí y la cosa al siervo, se une a través de esto sólo con la dependencia de la cosa y la goza puramente; el lado de la autonomía lo deja, en cambio, al siervo, que la trabaja.

            En estos dos momentos deviene para el señor su ser reconocido a través de otra conciencia; pues ésta se pone en él como inesencial, una vez en la elaboración de la cosa, la otra en la dependencia respecto de un ser determinado; en ambos no puede llegar a ser amo sobre el ser y alcanzar la negación absoluta. Está pues aquí presente este momento del reconocimiento, que la otra conciencia se supera como ser para sí, y con ello hace ella misma lo que la primera hace en contra suya. Asimismo el otro momento, de que este hacer de la segunda es el propio hacer de la primera; pues lo que hace el siervo es propiamente hacer del señor; para éste es sólo el ser para sí, la esencia; es el poder negativo puro, para el cual la cosa no es nada, y por lo tanto en esta relación el hacer esencial puro; el siervo, en cambio, un hacer no puro, sino inesencial. Pero para el reconocimiento propiamente tal falta el momento de que lo que hace el señor en contra del otro lo haga también en contra de sí mismo, y lo que siervo hace en contra suya lo haga en contra del otro. Ha surgido a través de esto un reconocimiento unilateral y desigual.

            La conciencia inesencial es en esto el objeto para el señor, que constituye la verdad de la certeza de sí mismo. Pero se evidencia que este objeto no corresponde a su objeto, sino que más bien ha devenido para él, en lo que el señor se ha realizado, algo completamente distinto que una conciencia autónoma. No es una tal para él, sino más bien una dependiente; él no es por tanto cierto del ser para sí como verdad, sino que su verdad es más bien la conciencia inesencial y el hacer inesencial de la misma.

            La verdad de la conciencia autónoma es, de acuerdo a esto, la conciencia servil. Por cierto, ésta aparece por lo pronto fuera de sí y no como la verdad de la autoconciencia. Pero como mostró el señorío que su esencia es lo inverso de lo que quiere ser, así también la servidumbre en su realización el opuesto de lo que inmediatamente es; entrará en sí como conciencia contenida (in sich zurückgedrängtes Bewußtsein) en sí y se revertirá a la verdadera independencia.

escuela-libre

El temor

             Vimos solamente lo que es la servidumbre en relación con el señorío. Pero ella es autoconciencia y lo que según esto sea ella en y para sí misma hemos de considerarlo ahora. Por lo pronto, para la servidumbre el señor es la esencia; por tanto, la conciencia autónoma que es para sí es para ella la verdad, que, no obstante, no es aún en ella para ella. Sólo que ella tiene esta verdad de la negatividad pura y del ser para sí de hecho en ella misma; pues ha experimentado en ella esta esencia. Esta conciencia no ha tenido miedo (Angst) por este o por aquel instante, ni en éste o aquél, sino por su esencia entera; pues ha sentido el temor de la muerte (die Furcht des Todes), del señor absoluto (des absoluten Herrn). Se ha disuelto allí íntimamente, ha temblado en sí mismo de punta a cabo (durchaus in sich selbst erzittert), y todo lo fijo sea ha estremecido (gebebt) en ella. Este movimiento universal puro, la fluidificación absoluta de toda consistencia (Bestehen) es, sin embargo, la esencia simple de la autoconciencia, la negatividad absoluta, el puro ser para sí, que con esto está en esta autoconciencia. Este momento del puro ser para sí también lo es para él, pues en el señor es para él su objeto. Además, no es sólo esta disolución universal en general, sino que en el servir la consuma efectivamente; en éste, suprime en todos los momentos singulares su dependencia respecto de la existencia natural; y la supera trabajando.

PUNO_S-1La formación cultural

             Pero el sentimiento del poder absoluto en general, y en particular de la servidumbre, es solamente la disolución en sí, y si bien el temor del señor es el inicio de la sabiduría, la conciencia es allí para sí misma, no el ser para sí. Pero a través del trabajo adviene a sí misma. En el momento que corresponde al deseo en la conciencia del señor le pareció a la conciencia sirviente, por cierto, estar caído el lado de la relación inesencial hacia la cosa, en cuanto que la cosa conserva allí su independencia. El deseo ha preservado el puro negar del objeto y por ese medio el no mezclado sentimiento de sí. Pero esta satisfacción es por ello sólo un desaparecer, porque le falta el lado objetivo o la consistencia. Por el contrario, el trabajo es el deseo inhibido (gehemmte), desparecer retenido (aufgehaltenes), o bien él forma (bildet). Esta relación negativa con el objeto se convierte en forma (Form) de éste y en algo que permanece, porque precisamente para el trabajador el objeto tiene independencia. Esta mitad negativa o el hacer formativo es a la vez la singularidad o el puro ser para sí de la conciencia, que ahora sale de sí en el trabajo hacia el elemento del permanecer; la conciencia trabajadora adviene pues, por este medio, a la intuición del ser autónomo como el suyo propio.

            Pero el formar no tiene sólo la significación positiva de que la conciencia sirviente deviene en él ente como puro ser para sí; sino que también la negativa contra su primer momento, el temor. Pues en el formar la cosa la propia negatividad, su ser para sí, deviene para ella objeto sólo por medio de que suprime la forma entitativa contrapuesta. Pero esto negativo objetivo es precisamente la esencia ajena ante la cual ha temblado. Pero ahora destruye ella esto negativo, se pone a sí misma como tal en el elemento del permanecer y por este medio deviene para sí misma un ser para sí. En el señor el ser para sí es para él otro o sólo para éste; en el temor el ser para sí es en cuanto suyo propio para éste, y adviene a la conciencia de que es él mismo en y para sí. La forma, por medio de ser puesta afuera, no deviene para él otro que él; pues precisamente ella es su puro ser para sí, que en ello deviene verdad para él. Deviene pues, por este reencontrarse a sí por sí mismo, sentido propio, precisamente en el trabajo, en que parecía ser sólo sentido ajeno. — Para esta reflexión ambos momentos, del temor y del servicio en general, así como del formar, son necesarios, y a la vez ambos de manera universal. Sin la coacción del servicio y de la obediencia el temor se queda en lo formal y no se amplía sobre la efectividad consciente de la existencia. Sin el formar el temor permanece íntimo y mudo (innerlich und stumm), y la conciencia no deviene para ella misma. Si la conciencia se forma sin el temor absoluto (absolute Furcht) primero, entonces es sólo un sentido propio vano (eitler eigner Sinn); pues su forma o negatividad no es la negatividad en sí; y su formar no puede por eso dar la conciencia de sí como [conciencia] de la esencia. Si no ha resistido el temor absoluto, sino sólo algún miedo, entonces la esencia negativa ha permanecido para ella algo externo, no está inficionada su sustancia por él de punta a cabo. En la medida en que no todas las satisfacciones de su conciencia natural se han vuelto vacilantes, sigue perteneciendo en sí a un ser determinado; el sentido propio es obstinación, una libertad que aún permanece dentro de la servidumbre. Tan poco como la forma pura puede devenir para ella esencia, tan poco es ésta, considerada como extensión sobre lo singular, formar universal, concepto absoluto, sino una destreza que sólo tiene poder sobre algo particular, no sobre el poder universal y toda la esencia objetiva.

W. F. Hegel, Phänomenologie des Geistes,B IV A 3.

Advertisements

2 comments

  1. Pingback: Dialéctica del amo y del esclavo – W.F. Hegel | alienameesta
  2. alienameesta · December 21, 2015

    Reblogged this on alienameesta.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s