La teoría del peaje

Tenemos que prescindir de nuestro tiempo para que un día tengamos tiempo.
Excelente

La mirada volátil

-Tenemos que prescindir de nuestro tiempo para que un día tengamos tiempo.

-¿Seguro? El cuerpo no espera, no es prescindible.

A él le gustaban los juegos de palabras; recurría a ellos cuando la lógica era insuficiente. Ella era incapaz de no reír al estornudar.

-Y cuándo tengamos tiempo, ¿qué haremos?

-Ya lo decidiremos. Entonces no habrá prisas.

A ella le gustaban las sensaciones que provocan vértigo, la inmediatez, los cómics y los días despejados.

-Y eso tú… ¿Cómo lo sabes?

Él adoraba el café muy caliente, el sonido de las gotas golpeando el paraguas y la prudencia. Se agarraba a los destinos mientras ella se centraba en los caminos.

-La buena vida, la de verdad, vendrá después.

-¿Acaso ésto no es también vida?

Él recortaba de periódicos y revistas las frases que le agradaban. Ella almacenaba en su cabeza aquellas preguntas que nadie podía responderle. Él soñaba de noche, ella…

View original post 263 more words

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s