Repensar el tiempo en la era digital – Judy Wajcman

Podemos encontrar ya incorporados en nuestro sustrato cultural algunos conceptos vinculados a la sociedad digital (tan confusos) como los de «la aceleración del tiempo», la comunicación en «tiempo real», el multitasking o el «tiempo globalizado», que representan intentos de definir las situaciones en las que el nuevo ecosistema digital nos sitúa. Ante este relato (interesado) sobre el ritmo que las tecnologías digitales imponen son pocas las voces que cuestionan o critican cuál es nuestra responsabilidad a la hora de comprender, construir y utilizar socialmente los nuevos tiempos digitales.

Read More

Advertisements

Causas de una sociedad hiperacelerada – La Vanguardia

“Y aquí llega esta rueda de hámster: ya no se corre para llegar a alguna parte, sino para no quedar atrás, sin autonomía, y aunque se corra muy rápido nunca al final del día se tendrá la sensación de haber terminado el trabajo.

Un mundo que se rige con rigurosas normas temporales, horarios, fechas de entrega, el poder del corto plazo, la lógica de la gratificación instantánea que infunde en el individuo el sentimiento de culpa. Al final del día, señala el sociólogo, nos sentiremos culpables porque no hemos logrado todas las expectativas. Todo ello en una sociedad en que saltar de la rueda del hámster significa probablemente no poder volver a entrar, y las altas tasas de desempleo se encargan de recordarlo.”

Read More

La cultura de la pobreza

Imposible no leer. Gran texto de Sardelli.

alienameesta

El trabajo no es salud

La idea corriente en los EE.UU. (creo que en Argentina también) es que los pobres son como los nobles salvajes de Rousseau, seres —casi animalitos— no contaminados por la civilización, libres de las locuras de la vida moderna que afectan sobre todo a los ricos. El stress, como le dicen. Sin embargo, las preocupaciones del ejecutivo, del CEO, del gerente, no son nada comparadas con las de un obrero común y corriente. Basándose en un estudio clásico sobre el estado de New Haven, Michael Moore comenta que las enfermedades mentales no sólo son más frecuentes en los obreros, sino mucho más graves y agudas. No sólo eso; además no son contabilizadas como enfermedades cuando afectan a los pobres, que no pueden ir al “psicólogo” como los ricos.

“La enfermedad mental del pobre se trata siempre en los tribunales.”

View original post 1,425 more words

La cultura de la pobreza

El trabajo no es salud

La idea corriente en los EE.UU. (creo que en Argentina también) es que los pobres son como los nobles salvajes de Rousseau, seres —casi animalitos— no contaminados por la civilización, libres de las locuras de la vida moderna que afectan sobre todo a los ricos. El stress, como le dicen. Sin embargo, las preocupaciones del ejecutivo, del CEO, del gerente, no son nada comparadas con las de un obrero común y corriente. Basándose en un estudio clásico sobre el estado de New Haven, Michael Moore comenta que las enfermedades mentales no sólo son más frecuentes en los obreros, sino mucho más graves y agudas. No sólo eso; además no son contabilizadas como enfermedades cuando afectan a los pobres, que no pueden ir al “psicólogo” como los ricos.

“La enfermedad mental del pobre se trata siempre en los tribunales.”

Read More

Hay que desligar el empleo de la supervivencia – Zygmunt Bauman

Zygmunt Bauman nunca para. El nonagenario sociólogo polaco que desde hace décadas –desde que sufrió la persecución antisemita del gobierno comunista de su Polonia natal– vive en el Reino Unido, muestra una vitalidad inagotable convertido en lo más cercano a una estrella del rock del pensamiento contemporáneo. Con nueve décadas a las espaldas, Bauman da conferencias por todo el mundo y hoy y mañana está enBarcelona paraZygmunt-Bauman presentar esta vez no un libro sino un documental: In the same boat (En el mismo barco), un filme del italiano Rudy Gnutti que reúne a grandes nombres de la política y el pensamiento actuales. Junto a Bauman intervienen en él desde José Mújica, ex presidente de Uruguay, a Erik Brynjolfsson, del MIT, o Serge Latocuhe, teórico del decrecimiento, para hablar de la sociedad que se nos viene encima debido al fin del trabajo, a la falta de empleo para todos en una época de computarización acelerada. Bauman, creador de la popular metáfora de la actual sociedad líquida –una sociedad en la que los valores sólidos de la primera modernidad, la religión, la familia, una pareja o un trabajo para toda la vida, se han desintegrado–, ha intervenido hoy ante la prensa explicando que el mayor peligro del mundo hoy, de entre los muchos que nos llevan a la destrucción, es que seguimos abordando los problemas globales desde instancias locales incapaces de afrontarlos. Y ha dicho que necesariamente habrá que desligar empleo de supervivencia en una sociedad donde no hay ni habrá suficiente trabajo para todos. Cada vez menos. Este miércoles presentará junto a Gnutti el documental -producido por Pere Portabella- en el Auditori del Macba (19 horas; la charla, a partir del as 20.30 horas, se puede ver en streaming).

Read More

La ceguera – J.L. Borges

En el decurso de mis muchas, de mis demasiadas conferencias, he observado que se prefiere lo personal a lo general, lo concreto a lo abstracto. Por consiguiente, empezaré refiriéndome a mi modesta ceguera personal. Modesta, en primer término, porque es ceguera total de un ojo, parcial del otro. Todavía puedo descifrar algunos colores, todavía puedo descifrar el verde y el azul. Hay un color que no me ha sido infiel, el color amarillo. Recuerdo que de chico (si mi hermana está aquí lo recordará también) me demoraba ante  nas jaulas del jardín zoológico de Palermo y eran precisamente la jaula del tigre y la del leopardo. Me demoraba ante el oro y el negro del tigre; aún ahora, el amarillo sigue  compañándome. He escrito un poema que se titula «El oro de los tigres» en que me refiero a esa amistad.

Quiero pasar a un hecho que suele ignorarse y que no sé si es de aplicación general. La gente se imagina al ciego encerrado en un mundo negro. Hay un verso de Shakespeare que justificaría esa opinión: «Looking on darkness, wich the blind to do see»; «mirando la oscuridad que ven los ciegos». Si entendemos negrura por oscuridad, el verso de Shakespeare es falso.

Read More

Democracia: más allá de los dinosaurios y camaleones

Aplicable a nuestro país también.

Gracias por el aporte.

Configurando la mirada

A pesar de que Ortega y Gasset dijera en alguna ocasión que no sabemos lo que nos pasa, y eso es precisamente lo que nos pasa, los españoles sí que sabemos lo que nos pasa, al menos en parte. Por ejemplo, hemos transitado en cuatro décadas de tener al dinosaurio como animal emblemático a tener al camaleón. Así, sin paliativos, como si no hubiera en la fauna otras figuras bastante más apropiadas para una sociedad democrática, como sería el caso de una ciudadanía madura y responsable, integrada en instituciones justas.

Como bien dice Benjamin Barber, también en los regímenes totalitarios la ciudadanía es activa y participativa. Por eso lo que importa es que sea lúcida y responsable, que no se deje manipular emocionalmente ni tampoco con argumentos sofísticos, que le importe el bien común, y no solo el particular. Que sea, desde esa madurez, participativa.

http://elpais.com/elpais/2016/02/10/opinion/1455119048_633425.html

View original post

Derridá por Dario Z – Para destrabar el trabalenguas

Les dejo una clase que dio Dario Z en Facultad Libre sobre Derridá. Tiene una larga introducción de una hora (a mi criterio). El meollo de las ideas de Derridá, muy didácticamente explicadas por Dario Z, empiezan a partir de ese momento.

Los que estén en tema pueden saltearse esa primera hora, pero si se tiene el tiempo es más que interesante verlo completo.

Despalabrando a Derridá.

Dar el tiempo – J. Derrida

La referencia a la temporalidad ha sido una presente constante en todos los textos derrideanos desde el inicio de su actividad deconstructora. Así por ejemplo, se afirmaba ya en 1967 cómo «la diferencia es la articulación del espacio y el tiempo» en tanto que «otra estratificación del tiempo» [Derrida 1989a: 301] que supere la conceptualización espacial del mismo en la que consiste todo tipo de crono-logía. Esta preeminencia de la cuestión temporal en la obra derrideana depende, ya lo hemos anunciado, de la primacía del otro sobre el yo en la constitución del mundo de modo que toda metafísica y ontología clásica centrada en la inmediata presencia del yo a sí mismo habría ocultado, incapaz de dar cuenta de ello, toda la problemática temporal como tal por la espacialización o cronologización del tiempo.

Al no pensar lo otro, no tienen el tiempo. Al no tener el tiempo, no tienen la historia. La alteridad absoluta de los instantes, sin la que no habría tiempo, no puede producirse en la identidad del sujeto o del existente. Aquella viene al tiempo por el otro (…) Incapaces de responder a lo otro en su ser y en su sentido, fenomenología y ontología serían, pues, filosofías de la violencia [Derrida 1989a: 124].

Read More

Me interesa (I’m interested)

“I’m interested”: el botón nuevo en los eventos de Facebook

“El compromiso no se da en las redes sociales sino en la acción, y la acción siempre es social porque directa o indirectamente implica responsabilidad social, ya se votando, o protestando, o involucrándose de lleno en la política o mismo en algún movimiento intelectual que promueva el pensamiento crítico en la gente.”

Read More

Escondrijos – Walter Benjamin

Yo ya conocía en la vivienda todos los escondrijos y así, volvía a ellos al igual que a una casa en la que sabes que todo va a estar como lo dejaste. Mi corazón latía acelerado, conteniendo el aliento. En verdad que aquí estaba encerrado al interior del mundo material. Este mundo era claro para mí, y se me acercaba sin hablar. Así comprende aquel al que van a ahorcar qué cosa son la cuerda y la madera. El niño que está detrás de la cortina se convierte así en algo tremolante y blanco, a saber, se convierte en un fantasma. La mesa del comedor bajo la cual se encuentra acurrucado lo convierte en el ídolo de madera del templo, donde las patas talladas son las cuatro columnas. Y, detrás de una puerta, él mismo también es una puerta; la puerta es una máscara pesada que él mismo se ha puesto, y el niño es el sacerdote brujo que hechiza a cuantos entran descuidados. A ningún precio lo pueden encontrar. Si hace muecas, le dicen que, si suena el reloj, se va a quedar con ellas. Yo mismo averigüé en mi escondrijo qué hay de verdad en esto. Si alguien me descubría, podía dejarme convertido en ídolo, rígido debajo de la mesa, o entretejerme para siempre en las cortinas igual que un fantasma, o por fin desterrarme de por vida a la pesada puerta. Y por eso, si finalmente me atrapaba quien me iba buscando, yo hacía salir, dando un gran grito, al demonio que así me transformaba; ni siquiera esperaba a aquel instante, sino que me anticipaba con un grito de autoliberación. Por eso no me cansaba en mi combatir con el espíritu. La vivienda era de este modo un arsenal de máscaras. Pero una vez al año había regalos puestos en lugares misteriosos, en sus vacías órbitas oculares, en su rígida boca y la experiencia mágica se volvía una ciencia. Como un ingeniero, yo iba desencantando la sombría y tétrica vivienda, cuando iba en busca de los huevos de Pascua.

Nota:

En “Infancia en Berlín hacia el mil novecientos”, traducido por Jorge Navarro Pérez, para la Editorial Abada (España, 2011).

Tésis III – Walter Benjamin

El cronista que relata los acontecimientos sin diferenciar grandes y pequeños toma en cuenta una verdad: que nada que haya acontecido alguna vez ha de darse por perdido para la historia. En realidad, sólo a la humanidad redimida se le otorga del todo su pasado. Es decir: sólo a la humanidad redimida le resulta citable su pasado en cada uno de sus momentos. Cada uno de sus instantes vividos se convierte en una citation à l’ordre du jour [cita en el orden del día], día que es precisamente el último.

 

Guía de lectura:

En unos textos que se muestran beligerantes hacia la forma tradicional de escribir historia, sorprende el dibujo que se hace aquí del cronista (tradicional servidor de los vencedores) y hay que sospechar que, en este caso, obedece a un concepto distinto. Sin embargo, pese a lo breve de la tesis, el lector no tendrá tregua. Habrá que discutir qué significa la idea de la humanidad redimida y el que sea a ella a la que le “pertenezca” todo el pasado y lo pueda citar en el orden del día del juicio final.

Instantes: Augenblicke; frente al más general Momente, Augenblicke tiene un marcado sentido de inmediatez y de urgencia, incluso en X, a pesar de que allí se haya traducido como momento

La globalización y la irracionalidad capitalista – La cajita infeliz

“Un escorpión suplicó a una rana ayudarlo a cruzar el estanque. La rana se negó, argumentando que el escorpión la mataría. Éste replicó que si tal cosa hiciera ambos se ahogarían, por lo que podía confiar en él. La rana accedió. Cuando iban llegando a la mitad del estanque el escorpión picó a la rana que, sorprendida, le recordó sus palabras mientras ambos se hundían en el agua. -No pude evitarlo… —dijo el escorpión— Está en mi naturaleza…”

 

Los capitalistas sólo sobreviven compitiendo; eso no quiere decir que les guste. A los capitalistas les apasiona la ganancia. Los apologistas del capitalismo suelen describir la competencia como un fenómeno apacible, armónico, donde todos ganan. La competencia capitalista es, sin embargo, un fenómeno violento, altamente destructivo. Si uno gana, otro ha perdido.

Los apologistas dicen:

“No hay felicidad sin dolor”. No hace falta sufrir para ser feliz.